Tecnología — 28 abril 2012

En las últimas dos décadas hemos visto cómo nuestros ordenadores personales iban siendo superados continuamente por los nuevos modelos en apenas dos o tres años. Esto llevó a algunas firmas a ofrecer planes “renove” para estar siempre a la última. Habitualmente las mejoras consistían en mayor velocidad, mejor estabilidad y menor tamaño.

Pero esta tendencia empezó a cambiar con los inicios de la crisis económica. Los ordenadores empezaron a prolongar la vida útil que ofrecían. No importaba que los precios alcanzaran mínimos históricos en estos dispositivos. Se había conseguido alcanzar el máximo de la curva de la nueva tecnología, la necesidad del grueso de los usuarios quedaba cubierta, y no sólo por un par de años. Las compañías necesitaban un salto de tecnología que significara una mejora considerable… y surgieron los discos de estado sólido.

HDD (Hard Drive Disk – Unidad de Disco Duro) y un SSD (Solid State )

Los discos duros de estado sólido presentan ese salto tecnológico que mejora cualquier computadora en muchos aspectos: menor peso y tamaño, mayor fiabilidad y velocidad insuperable.

¿Y por qué la mayoría de los ordenadores del mercado siguen usando los discos duros convencionales? La respuesta es simple, el precio del juguete sigue superando la necesidad de los usuarios para pagar por ello. Quizá, una mayor difusión de las ventajas de esta nueva tecnología ayudaría a una mayor demanda por parte de los usuarios.

Frente al disco duro magnético convencional, una unidad de estado sólido permite una mayor velocidad de escritura y lectura, con lo que los sistemas operativos cargarían mucho más rápido en cualquier máquina. También ofrecen un borrado de datos más fiable y totalmente seguro; al mismo tiempo, son unidades resistentes ante condiciones extremas de movimiento y golpes. Por último, son unidades silenciosas con muy poco peso, producen poco calor y su consumo de energía es cuantitativamente menor.

Aunque poco a poco el precio del gigabyte en esta tecnología (SSD) va bajando, un bolsillo normal aún está lejos de permitirse una unidad de estado sólido (HDD) con una capacidad decente. Los discos convencionales llegan a ofrecer terabytes a precios mucho más asequibles, y el usuario de momento sigue prefiriendo capacidad antes que otra característica.

SSD Interno Revodrive 3 x2 – 960 GB ……. 2.663 €

HDD 7.200 rpm de HP – 1 TB ……………..    228 €

Con lo que nos costaría el disco HDD de HP de 1 TB, solamente podríamos llegar a comprar una unidad SSD con una capacidad de aproximadamente 120 GB.

A continuación mostramos un ejemplo de arranque de un sistema operativo con un disco SSD frente a un disco convencional HDD a la máxima velocidad actual, 7200 rpm.

 

 

 

Share

About Author

Actualidad Pyme

Información imprescindible actualizada para el universo de los emprendedores, autónomos y pymes de España. Actualidad Pyme

(0) Readers Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*